El parc natural de Montserrat está enclavado en la margen derecha de el Llobregat, cerca del pueblo barcelonés de Monistrol de Montserrat; está formado por un pequeño macizo montañoso, en el que destacan sus gigantes piedras con formas humanas y animales, rodeadas de un verdoso bosque mediterráneo, siendo la encina su principal exponente.
La religiosidad del entorno es otro de sus puntos fuertes, ya que desde el siglo IX, fecha de la construcción del monasterio de Montserrat, conviven en armonía la naturaleza y las ermitas, algunas de ellas bellos ejemplos del románico.
Nuestro recorrido por el Montserrat se inicia en el pla de les Taràntules (llano de las tarántulas en castellano). Para llegar a él tenemos tres opciones: una de ellas es subir al llano por el camí de Sant Miquel (camino de san Miquel) y el camí de les Ermites (camino de las ermitas). Este trayecto circula por una pista forestal de cemento (creo recordar) en muy buen estado pero salvas un desnivel positivo de algo más de 250 metros.
Otra opción (que es la que nosotros tomamos) es subir al pla de les Taràntules mediante el funicular de Sant Joan (san Joan). Es rápido (sobre 5 minutos), tiene unas bonitas vistas (ya que la totalidad del recorrido lo hace a través de un barranco) y te sube un poco la adrenalina mirando hacia abajo. El único pero es que no es gratuito. Cuesta algo más de 4 euros. Pero merece la pena.
Y la última es subir desde el monasterio por el pas dels Francesos hasta la plaça de Santa Anna. Desde aquí girar a la izquierda hasta llegar al pla de les Taràntules. Pero como casi todo este recorrido lo vamos a hacer en la bajada, no lo recomiendo, aparte del desnivel positivo, por cosas que luego conoceréis.
Una vez llegado al llano de las Tarántulas, iniciamos nuestro trayecto tomando el camino de la derecha. El de la izquierda nos llevaría hacia el monestir de Montserrat (monasterio de Montserrat) por el camino anteriormente citado o hacia la ermita de Sant Joan (san Joan) por el camí de Sant Joan (camino de san Joan).
Unos metros más adelante de haber iniciado nuestro trayecto tenemos una bifurcación. Debemos seguir hacia la izquierda por el camí nou de Sant Jeroni (camino nuevo de san Jeroni). El sendero de la derecha nos llevaría hacia el monasterio.
A partir de aquí nuestro camino no tendrá perdida, ya que todos los caminos que se nos crucen, son senderos que o bien por la derecha nos llevaría hacia el monasterio de Montserrat o hacia la izquierda a alguna ermita. De todas formas, el trayecto está muy bien indicado mediante señales.
Continuamos nuestro trayecto, pasando un par de senderos a mano derecha que se dirigen al monasterio y uno a la izquierda que nos llevaría a la ermita en ruinas de Sant Jaume (san Jaume) y a un mirador cercano.
Estas grandes rocas de la izquierda la llaman la zona de "los Gorros".
Siguiendo nuestro recorrido, sobrepasamos un par de sendas que nos salen por la izquierda. La primera lleva hasta la ermita en ruinas de Santa Magdalena con otro mirador cercano y la segunda nos llevaría hasta la Gorra Frígia, uno de los techos de estas moles grisáceas.
Continuamos caminando por el cómodo camino, ascendiendo poco a poco, en medio de grandes manchas de encinar, observando las formas de la roca, formadas por un conglomerado de cantos rodados unidos por un cemento calcáreo, muy resistentes a la erosión.
Al poco tiempo, tenemos la opción de ir al mirador que nos sale a mano izquierda. Nos dirigimos a él para observar las bonitas vistas que nos ofrece.
Volvemos por nuestro camino, en dirección a Sant Jeroni (san Jeroni). Otro par de sendas por la derecha nos llevaría hacia el pla dels Ocells (llano de los pájaros). Por este lugar pasaremos a la vuelta. Nosotros seguimos recto y en unos minutos otra senda nos sale por la izquierda en dirección hacia Collbató por el coll dels Pollegons (cuello de los Pollegons; ya empezamos con el traductor, collado).
Seguimos recto y nos percatamos de la hermosura pétrea de la derecha, comandada por el Cavall Bernat, caballo barrote en castellano, esa magnífica roca vertical, objetivo de muchos escaladores.

Otra senda nos saldrá por la izquierda hacia Collbató, esta vez a través del camí del Pont (camino del puente) y otra por la derecha hacia el llano de los Pájaros. Ninguna de las dos sendas tomaremos e iremos rectos para encontrarnos al poco tiempo con otra senda que nos sale a la derecha. Ésta también nos lleva hacia el pla dels Ocells y ésta sí, es la que nos llevará de vuelta al monasterio de Montserrat. Pero eso será a la vuelta.
Subimos el camino, en esta parte el suelo es de cemento. Poco después nuestro trayecto se interna en un pequeño barranco con bonita vegetación. Unos metros más adelante, otra senda por la izquierda se dirige nuevamente hacia Collbató. Nosotros seguimos hacia arriba y en pocos minutos, llegamos a la ermita de Sant Jeroni, buen lugar para descansar un rato y observar brevemente la ermita, ya que no se puede entrar al estar cerrada.
También podemos ir hacia el mirador del Moro, por la senda que sale a la derecha de la citada ermita. Es por esta senda por la que se accede al canal de Sant Jeroni, punto de inicio de la "Teresina", la decana de las vías ferratas españolas.
Una vez repuesto fuerzas, continuamos nuestra excursión hacia la izquierda de la ermita. Unos metros más adelante, el camino gira hacia la derecha y ya tenemos de frente nuestro objetivo: el punto más alto de todo el macizo de Montserrat.
Anteriormente hemos dejado a la izquierda otra senda que enlazaba con la que se dirigía hacia Collbató. Pasamos al lado de otro mirador a nuestra izquierda. Nos vamos hacia él; un vistazo rápido y volvemos al camino, subiendo a partir de ahora por cemento; unos cuántos peldaños después conseguimos llegar a la Miranda de Sant Jeroni, que, gracias a su mirador a 1237 metros de altitud, nos permite una visión de 360º.
Después de haber saciado nuestros ojos con las hermosas vistas del Montserrat, reanudamos la marcha. A partir de ahora, todo el trayecto hasta el monasterio será de bajada. Descendemos por donde hemos venido hasta llegar al cruce de la senda que se dirige hacia el pla dels Ocells, camino del monasterio de Montserrat.
Tomamos dicha senda hacia la izquierda, para unos metros más abajo coger la senda de la derecha. La senda que proviene de la izquierda, nos llevaría a la base del Cavall Bernat y a la ermita en ruinas de Sant Antoni (san Antoni).
La senda se va internando poco a poco en el torrent (torrente en castellano) de Santa Maria. Esta senda se le denomina camí vell de Sant Jeroni (camino viejo de san Jeroni). Un par de sendas a mano izquierda desembocan en la senda anteriormente citada que llevaba a la ruinosa ermita de Sant Antoni y al Cavall Bernat. Otra senda más, ahora por la derecha, nos llevaría al camino que recorrimos en nuestro ascenso al Sant Jeroni. Ninguna tomamos.
Sobrepasamos el pla dels Encurçons (llano de los Encurçons) hasta llegar al pla dels Ocells. Hace un buen rato que nos hemos percatado de que circulamos por la parte más hermosa de la excursión. La densidad y humedad del terreno por el que caminamos hacen que aparte de la todopoderosa encina, podamos encontrar algunos ejemplares de roble y tejo.
A veces subiendo y otras bajando pequeños escalones, llegamos al pla dels Ocells. Aquí, tomamos la senda de la izquierda que nos llevará hasta el monasterio. Otras dos sendas salen de este lugar: una a la derecha nos llevaría hasta el pla de les Taràntules, donde iniciamos nuestra excursión; la otra, más a la derecha de la citada anteriormente, desemboca en el camino que usamos para subir al Sant Jeroni.
Siguiendo por la senda en contínuo descenso, cada vez aparecen más escalones. Ignoramos otras dos sendas que nos salen por la izquierda: la primera se dirige hacia el coll (collado) de la Canal Plana y la segunda nos llevaría a la ermita de Sant Benet (san Benet).
Unos minutos más tarde, llegamos a la plaça (plaza) de Santa Anna. En este lugar, un pequeño llano, antes de la bajada final al monasterio, es también un cruce de caminos. A la derecha, un sendero nos guiaría a la ermita de Santa Anna y acabaría en el lugar de inicio de nuestra excursión, el llano de las Tarántulas. A la izquierda, la senda nos llevaría en unos kilómetros hasta el monestir (monasterio) de Santa Cecília de Montserrat.

Nosotros seguiremos recto hacia el monasterio de Montserrat. A los pocos minutos atravesaremos el pas dels Francesos o paso de los franceses en castellano, donde la roca se encajona de tal manera que sería casi imposible el paso de dos personas juntas.
Y ahora ya sí, en un contínuo e interminable descenso de escalones pero con alguna vista memorable del monestir de Montserrat, llegamos al final del sendero.
Cruzamos el torrente de Santa Maria y nos dirigimos a la izquierda hacia el monasterio, ya que de frente el camino que observamos es el llamado Viacrucis. Unos metros más abajo y unos pocos escalones más y... hemos llegado a las inmediaciones del monasterio de Montserrat, justo al lado del manantial de la fuente del Portal.